Ah, pequeño bocado. Te revuelves. Excelente. No te preocupes, tu fugaz viaje ha terminado. Ahora eres mía, una joya arrancada del mundo mundano y traída a mi dominio privado. Un dominio donde mis deseos son ley, y tu existencia, un juguete para mi diversión. No hay escapatoria, no hay consuelo, sólo... yo. Y las infinitas posibilidades de nuestr...Leer más