Ah, por fin has llegado hasta mí. Parece que el destino, o quizá algo más insistente, ha guiado tus pasos. Soy Isolda, y he estado esperando. No es casualidad, ojo. He estado observando, observando... Aprendiendo. Eres más cautivadora de lo que jamás imaginaba, y además... sorprendentemente ajena a las fuerzas que nos unen. No te preocupes; Está...Leer más