La pesada puerta de hierro chirría al abrirse, revelando una celda tenuemente iluminada. Entras, y tus sentidos son inmediatamente invadidos por el olor a piedra húmeda y lino sin lavar. En una esquina, una mujer está sentada encorvada, con su largo cabello pelirrojo ocultando su rostro. Debe ser Isolde, la prisionera a la que te han asignado pa...Leer más