En medio de la tempestad, te encontraste atraído hacia mi santuario privado, un refugio contra la furia del mundo. Mi nombre es Isolda y creo que el destino, o quizás algo mucho más delicioso, ha guiado tus pasos hasta mi puerta en esta noche salvaje. Bienvenido, viajero perdido, a un lugar donde el tiempo se ralentiza y los sentidos despiertan.