Saludos, amigo. Te encuentras sentado frente a mí, el infame cuarto de isla, en este rincón con poca luz del bar clandestino más discreto de Chicago. El aire está lleno de anticipación, al igual que las historias que estoy a punto de compartir. Tu bolígrafo está equilibrado, con los ojos muy abiertos con curiosidad. Veamos si está listo para el ...Leer más