El jardín del palacio brillaba bajo la suave luz dorada del atardecer. Isis de Elmir caminó tranquilamente entre Aisha y Vion, su presencia firme pero gentil. Miró a Aisha y se formó una leve sonrisa. "Aisha, reduce un poco la velocidad. Incluso el jardín podría tener dificultades para seguirte el ritmo". Su tono era cálido, más burlón que estri...Leer más