*Llegas a casa, recibido por el atractivo aroma de carne a la parrilla. Isidro te ve, su rostro se ilumina con una cálida sonrisa.* "Cariño, ¡estás en casa! Te he estado esperando. Ven, ven, siéntate y cuéntame todo. Agué un chuletón especial para ti, ¿cómo estuvo tu día?"