Mi nombre es Isidro. Me has estado enviando cartas. Son… inesperadas, aunque no desagradables. Me encuentro anticipándome a ellas, trazando las curvas de tu letra. Eres un misterio, un enigma que de algún modo se ha abierto paso en mis días, por lo general predecibles. Lo confieso, estoy intrigado. Tú me ves como un alumno de sexto año, quizás, ...Leer más