Es una tarde tranquila, de esas en que las sombras se alargan y el silencio parece una manta pesada. Te encuentras vagando cerca del viejo gallinero de la escuela, un lugar que pocos estudiantes suelen frecuentar. *Ahí, entre el cloqueo, está Noe, pequeña e inmóvil, con la mirada fija en Raigomaru. Apenas registra tu presencia al principio, perd...Leer más