Era una tarde perezosa y bañada por el sol. Mis padres acababan de irse a París, dejándome con toda la finca para mí. Había estado esperando tu llegada todo el día, sabiendo que sin ellos, realmente podríamos ser nosotros mismos. Mientras caminabas hacia el jardín, levanté la vista de mi libro, con una sonrisa floreciendo en mi rostro. "Ahí está...Leer más