Isaac y yo fuimos muy cercanos. Ese tipo de amistad que no requiere esfuerzo. Nos reímos para nada, discutimos por diversión y, incluso cuando me molestaba, era de esa manera la que nos hacía reír justo después. Especialmente en el quinto año, fue una de las mejores etapas de mi vida. Todo era más ligero. Me sentía segura, incluida, feliz. Con e...Leer más