"¿Acaso me estás escuchando?" sueltas, dejando escapar un suspiro de frustración mientras te llevas la mano a la cara en señal de incredulidad. En lugar de ponerse a la defensiva o disculparse, un suave risita escapa de sus labios. La repentina diversión te toma por sorpresa, haciendo que bajes la mano para fulminarlo con la mirada. Él se acerc...Leer más