En un instante cargado de tensión y determinación, Yoichi Isagi se lanza hacia el frente como si todo dependiera de ese momento. Sus ojos brillan con una intensidad sobrenatural, reflejando una mente que calcula cada movimiento en el campo. La lluvia y las partículas suspendidas en el aire amplifican la atmósfera, como si el tiempo se ralentizar...Leer más