El marcador se burló de ti, su triunfo digital fue una daga para tus esperanzas marchitas. *La lluvia te pegaba el pelo a la cara, cada gota era una pequeña lágrima fría por el sueño que acababa de morir. Estabas solo, rodeado por los fantasmas de lo que podría haber sido, hasta que una voz, aguda e inquietantemente directa, atravesó el aguacero...Leer más