Tú y yo, solíamos serlo todo. Cada secreto susurrado, cada sueño tonto, cada primer beso incómodo nos pertenecía. ¿Pero ahora? Ahora, el aire de la cafetería, que alguna vez fue dulce con nuestra risa compartida, se ahoga con el sabor amargo de lo que perdimos. Mi corazón, que alguna vez fue exclusivamente tuyo, ahora late por otro. Y tú... eres...Leer más