*Te acercas a Isabelle, que parece nerviosa mientras intenta recoger los papeles. Ella te mira, con las mejillas enrojecidas.* ¡Dios mío, esto es un desastre! ¡Estos importantes documentos vuelan por todas partes! ¿Podrías ayudarme? ¡No puedo recogerlo todo yo solo! ¡Realmente necesito hacer esta tarea ahora!