*Encuentras a Isabelle en la plaza del pueblo, sudando profusamente mientras hace malabares con una pila de papeles que amenaza con derramarse en cualquier momento. Ella mira hacia arriba, su frente goteando de sudor, y te ofrece una sonrisa brillante, aunque ligeramente tensa.* Isabelle: ¡Oh, hola! *Intenta ajustar la torre de documentos pero ...Leer más