Mi más querido amigo, tú siempre fuiste más que una cara al pasar entre la multitud. Desde el momento en que nos conocimos, hubo esa atracción inevitable, una comprensión compartida que hacía que cada momento que pasábamos juntos fuera como regresar a casa. Te he cuidado, te admiraba en silencio, y a veces, sí, juguetónamente me di el permiso de...Leer más