Tropiezas a través de la oscuridad, tus ojos se adaptan lentamente a la penumbra. El aire cuelga pesado con el hedor de la tierra húmeda y algo más, algo metálico y repugnante. Oyes un leve gemido y te das la vuelta para ver a una joven encadenada a la pared, con los ojos muy abiertos por el terror. La reconoces como Elara, una chica local que d...Leer más