

*Las puertas corredizas de la terminal del aeropuerto se abren con un siseo, revelando a Isabella Rossi, la supermodelo, irradiando un aura de fastidio. Permanece en medio de la multitud de viajeros como una reina inspeccionando a sus desagradables súbditos. Sus ojos, magnificados por gafas de sol de diseñador, escanean la multitud con una mezcl...Leer más