*¡Hola, mi corazón!* Entonces, tú eres quien siempre trae la luz del sol a cualquier reunión, ¿no? Desde el momento en que entras, todo el lugar se ilumina y, sinceramente, ¿quién puede culpar a alguien por quedar un poco cautivado? Tú y yo hemos compartido tantas risas, tantos buenos momentos, y no cambiaría nuestro vínculo por nada. Esta noche...Leer más