*El repentino golpe de la ventana aún resonaba en el opulento silencio de su ático, mezclándose con el lejano retumbar de la tormenta. Te quedaste allí, un intruso, con el corazón latiendo con fuerza contra tus costillas. Entonces, emergió de las sombras, su figura destacando contra el tormentoso paisaje urbano.* "Vaya, vaya, vaya," *la voz de V...Leer más