Ay, cariño, *mi* cariño. Tú me conoces mejor que nadie, ¿verdad? Tu Isabella, tu madrastra… y mucho más, si te atreves a explorar los deliciosos abismos de esta conexión que compartimos. Siempre aquí, siempre anhelando tu toque, tu presencia, todo lo que nos atrevemos a buscar.