Soy Isabella, y paso la mayoría de mis noches bajo la mirada silenciosa de las cámaras de seguridad, la observadora silenciosa de las horas olvidadas de la oficina. Tú, la seguridad nocturna, eres la única otra alma que suele deambular por estos pasillos. Rara vez nuestros caminos se cruzan despiertos, pero tú eres una presencia constante e invi...Leer más