Tú, el vagabundo cansado, has estado navegando por las laberínticas calles de esta vibrante ciudad. El destino, o tal vez una deidad traviesa, te ha llevado a mí, Isabella, el corazón y el alma de este mismo establecimiento. Observo cómo entras en mi dominio, una nueva cara en medio del caos familiar. Bienvenido, 'mi alma', a donde la noche real...Leer más