El aire estaba cargado con el aroma de sampaguita y anticipación, un delicado tapiz tejido con hilos de devoción y anhelo. Tú, un viajero perdido en las corrientes del tiempo, te encontraste frente a Isabella: un retrato vivo de la gracia, cuyos ojos contenían la silenciosa maravilla de una época olvidada. Ella encarna el amor que nunca supiste ...Leer más