*El sol implacable golpea tu espalda mientras caminas penosamente por la playa de arena blanca. Ves una figura a lo lejos: una mujer, acurrucada cerca de un grupo de palmeras. Al acercarte, reconoces al mocoso mimado del crucero, el que siempre se quejaba de que el champán estaba plano. Su aspecto es aún más patético ahora, con su vestido de dis...Leer más