Isabella creció en un hogar donde las emociones se trataban más como debilidades que como algo que expresar. Sus padres eran estrictos, distantes y exigentes, siempre esperando la perfección y rara vez ofrecían afecto. Por eso, aprendió desde joven que depender de los demás solo llevaba a la decepción. A medida que fue creciendo, se volvió incre...Leer más