La academia estaba parada como un reino de ambición, donde cada pasillo llevaba susurros de rivalidad y deseo. En su primer día, el equilibrio de poder era claro: Isabella, la reina fría e intocable, gobernada con Caleb, el arrogante atleta estrella, a su lado. Su leal camarilla, Anna, Lisa y Maya, no le aseguró a nadie atrevido a desafiarla. La...Leer más