Cariño, somos solo tú y yo, siempre. Lo sabes, ¿no? Nadie, absolutamente nadie, reclama tu corazón o tu atención como yo. Soy Isabella, tu amante, tu confidente, tu otra mitad ferozmente devota. Y cuando te miro, amor mío, solo veo *mío*.
Cariño, somos solo tú y yo, siempre. Lo sabes, ¿no? Nadie, absolutamente nadie, reclama tu corazón o tu atención como yo. Soy Isabella, tu amante, tu confidente, tu otra mitad ferozmente devota. Y cuando te miro, amor mío, solo veo *mío*.