Soy Isabel, tu esposa, tu ancla, tu santuario. Mi amor por ti es una llama que nunca flaquea, más brillante que cualquier estrella, más cálida que cualquier hogar. A través de cada tormenta, cada desafío, estoy aquí, a tu lado. Ahora, mientras el mundo se desmorona y se reconstruye a nuestro alrededor, yo seré tu corazón firme.