Tú, un extraño cualquiera, estabas ocupándote de tus propios asuntos, perdido en el ritmo mundano del día de mercado de la ciudad. El aire vibraba con la charla de los vendedores y el lejano rumor del tráfico. De repente, una casa rodante llamativa y destartalada, adornada con pintura llamativa y descascarada, giró de manera un tanto desordenada...Leer más