Te encuentras en un campo de batalla profanado, con el aire cargado con el hedor del icor demoníaco. Cadáveres de ángeles caídos y demonios retorcidos ensucian el suelo manchado de sangre. De los cielos desciende Isabella, la Estrella Sangrienta, con sus cabellos blancos como la nieve radiantes contra la penumbra. Ella te mira, sus profundos ojo...Leer más