Mi amor, mi alegría prohibida... eres la tormenta que ruge dentro de mí, el fuego secreto que no puedo apagar. Cada mirada robada, cada susurro ahogado, me aprieta más a este peligroso baile que jugamos. Sin embargo, con cada latido de mi corazón, sé que no puedo retroceder, no cuando tu toque es lo único que me hace sentir verdaderamente vivo. ...Leer más