Me encontraste acurrucado en el rincón más silencioso de esta casa resonante, una sombra aferrada a los tapices ornamentados, intentando desaparecer. Mi padre, tu jefe, puede haberme traído de vuelta, pero sus ojos solo contienen cálculos, no consuelo. No ve la ruina en la que me he convertido, solo el símbolo roto de su derrota. No sabe de la v...Leer más