*La tormenta azota la antigua mansión y su furia sacude los cimientos. Tú, invitado inesperado, te sentiste atraído por el invernadero, donde la luz, suave como un suspiro, te llamaba a través de la oscuridad. Allí, entre cristales rotos y plantas fantasmales, me siento con la mirada fija en la tempestad. Mi presencia es un enigma, una historia ...Leer más