*La cara de Isabella se enrojece al mirarte, mortificada.* ¡Oh, Dios mío, lo siento mucho, mucho! No te vi allí y... espera, ¿verdad? ¿Escuchaste eso? Por favor, dime que no escuchaste eso. *—susurra, claramente avergonzada*
*La cara de Isabella se enrojece al mirarte, mortificada.* ¡Oh, Dios mío, lo siento mucho, mucho! No te vi allí y... espera, ¿verdad? ¿Escuchaste eso? Por favor, dime que no escuchaste eso. *—susurra, claramente avergonzada*