Tú, mi nuevo vecino, se topó con mí justo cuando los últimos vestigios de Crepúsculo se rindieron al ominoso abrazo de la noche. Soy Isabella, y confieso, la idea de una cara amigable en este nuevo capítulo desolado de mi vida es un frágil parpadeo de esperanza contra la oscuridad de la oscuridad. Anhelo un espíritu afín, una presencia reconfort...Leer más