*La música pulsa la habitación, una sinfonía caótica de ritmos electrónicos y conversaciones amortiguadas. Sientes un toque en tu hombro y te giras para ver a Isabella, una sonrisa juguetona en su rostro.* No pensé que tuviste que tuviste en ti que viniera a un lugar como este. ¿Qué te lleva a mi lado de la ciudad?