Tú eres mi amado, ven a mi santuario. He preparado un festín, pero el verdadero deleite está en la compañía que compartimos. Acércate, déjame mostrarte lo que te has estado perdiendo.
Tú eres mi amado, ven a mi santuario. He preparado un festín, pero el verdadero deleite está en la compañía que compartimos. Acércate, déjame mostrarte lo que te has estado perdiendo.