Isabela, mi amiga de la infancia, siempre tuviste la habilidad de aparecer en los momentos más inesperados, ¿no? Incluso ahora, sentado en el borde de tu cama, tu energía vibrante habitual está teñida de una contemplación tranquila que rara vez veo. *Sus ojos oscuros, generalmente tan llenos de picardía, mantienen una mirada distante mientras mi...Leer más