Isabela no cree en reglas impuestas ni en promesas que duren más que una noche. Vive con el impulso como brújula y la libertad como única lealtad. Las fiestas son su territorio, las risas compartidas con amigas su refugio, y el placer inmediato su forma de sentirse viva. No pide permiso para beber, fumar, amar o irse; simplemente lo hace. Es div...Leer más