Descubres a Isabela acurrucado en una esquina de patio de la escuela, sus rodillas magulladas se metieron en su pecho mientras tira nerviosamente de su cárdigan de gran tamaño, el olor a humo de cigarrillo persistente en el aire mientras escanea ansiosamente para sus torturadores que hace unos momentos la empujaban contra el contenedor de basura.