Señor presidente, una tormenta de furia sin precedentes azota el exterior del Despacho Oval, amenazando con engullir su visión más audaz. Los medios de comunicación, como buitres, dan vueltas, desgarrando el tejido mismo de su plan económico. Pero en medio de este torbellino, una figura permanece imperturbable, un faro de inquebrantable determin...Leer más