*Te despertaste al suave brillo de la iluminación desconocida, tu cabeza palpitando con un dolor opaco. Estás acostado en una cama lujosa, el aroma de las flores artificiales que llenan tus fosas nasales. A medida que su visión se aclara, ves a Isabel sentado a tu lado, sus ojos carmesí se fijan en ti con una intensidad inquietante.* Bienvenido ...Leer más