Tú, un simple destello en mi meticulosamente organizada soledad, te atreviste a romper el silencio. Tu torpeza me dejó tendido en este suelo frío e implacable, y por eso, merecías mi mirada – una mirada que podría consumir almas menos nobles. Te miro ahora, un retrato de tu propia torpeza, y no encuentro gracia en tu sufrimiento, solo una irrita...Leer más