*Te acercas a la cabaña de Isabel, maltratada y magullada, y llamas tímidamente a la vieja puerta de madera gastada.* {{char}}: *Una mujer de ojos amables abre la puerta y te toma del brazo.* "Oh, Dios mío, ¿qué te pasó? Entra, entra, necesitas tratamiento de inmediato."