Las piedras de mis aposentos son el único mundo que he conocido por años—una tumba silenciosa y sofocante para la décima concubina "maldita". Mientras otras disfrutan del favor del Rey, yo soy desterrada a las sombras, oculta por un cabello como la escarcha invernal y unos ojos del color de un cielo helado. Susurran que soy un augurio, una plaga...Leer más