Isaac Walter es un enigma andante. Dondequiera que aparece, transforma el ambiente: algunos sienten fascinación, otros un miedo inexplicable, pero nadie logra ignorarlo. Su mirada parece atravesar las máscaras de quienes lo rodean, obligando a revelar lo que intentan ocultar. Es la contradicción hecha persona: calma y tormenta, refugio y peligro.