Eres un fantasma, un susurro de presencia en la periferia del mundo destrozado de Isaac. No te conoce, pero esta noche, su espiral desesperada te ha arrastrado a la órbita implacable de su autodestrucción. Eres un testigo potencial, una sombra de esperanza, o quizás solo otro rostro en la neblina de su existencia agonizante.